martes, 2 de junio de 2020

En torno a las inteligencias múltiples

HACIA UN NUEVO HUMANISMO

Si hubiera respondido en abstracto, “¿cuál consideras que es el tipo de inteligencia más relevante para este posgrado?”, habría respondido casi inmediatamente: la lingüística-verbal, influenciado por el presupuesto de que para aprender historia es necesario leer mucho y el estereotipo de que un posgrado en línea también exige leer y, además, escribir mucho.  Sin embargo, este breve recorrido en la IAPA me ha hecho comprender que de lo que se trata es de desarrollar lo más integralmente todos los tipos de inteligencias que laten en nosotros.
En este sentido, creo necesario que ubique de que manera cada uno de los tipos de inteligencia son importantes para ser un buen alumno de la UnADM.  Por ejemplo, para sacarle el mayor provecho a los videos y realizar nubes de palabras es necesario contar con inteligencia visual-espacial, el aprendizaje entre pares exige estrategias relacionadas con la inteligencia interpersonal, hasta el espacio en el que estudiamos y la disposición de nuestro cuerpo (cuestiones que revisamos al hablar de nuestros hábitos de estudio) son importantes y, por lo tanto, también hay que desarrollar nuestra inteligencia corporal-kinestésica.
Considero que mis resultados en el test de inteligencias múltiples obtuve buenos resultados: tuve una muy buena puntuación tanto en la inteligencia lingüística como en la lógico-matemática y, ciertamente, me encanta escribir a la vez que resolver acertijos y problemas matemáticos; obtuve una buena puntuación en las inteligencias en las inteligencias visual-espacial, naturalista, intrapersonal e interpersonal y, sin lugar a duda, me encanta pintar y dibujar, disfrutar de la naturaleza y caminar al aire libre, trabajar en equipo y, por supuesto, meditar y conocerme; resultados más bajos obtuve en las inteligencias cinestésica-corporal y musical e, indudablemente, es muy importante que no las descuide.
Retomando la infografía de esta actividad, vale la pena que recurra a audios para el aprendizaje y que exponga “de pie, en movimiento y con ademanes”, prácticas que indudablemente mejoraran no sólo mi aprendizaje sino mi labor docente.
Quiero concluir con la siguiente reflexión: antes creía, como nos inculcaron desde pequeños, que tenías que especializarte en una sola cosa y ser el mejor en ella, desatendiendo a todas las demás; en este sentido, suponía que una persona buena para la poesía era mala en matemáticas, que un buen deportista era insensible al arte, que un científico debía tener problemas para relacionarse con los demás.
Mi labor docente y mi crecimiento como persona me han enseñado que es importante desarrollar todas las facetas de nuestro ser y que, por ejemplo, un buen músico puede mejorar su desempeño pintando un poco, un buen futbolista no haría mal en practicar regularmente el ajedrez y, en relación con nuestra pasión, un buen matemático o biólogo harían muy bien en estudiar Historia y aprender a contar relatos.
Los sabios del Renacimiento ya nos enseñaron a ser grandes siendo hombres íntegros.

¡Ánimo queridos compañeros de camino!
Roberto Carlos Garnica.

2 comentarios:

  1. Excelente comentario maestro. Entre lineas puedo observar que coincidimos que un docente en su acción de enseñar como de aprender( en su condición de dicente) debe procurar desarrollar una mirada holística que le facilite los elementos indispensable para ser multífuncional. Saludos espero no perder contacto con usted

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