HACIA UN NUEVO HUMANISMO
Si hubiera respondido en abstracto, “¿cuál
consideras que es el tipo de inteligencia más relevante para este posgrado?”,
habría respondido casi inmediatamente: la lingüística-verbal, influenciado por el
presupuesto de que para aprender historia es necesario leer mucho y el estereotipo
de que un posgrado en línea también exige leer y, además, escribir mucho. Sin embargo, este breve recorrido en la IAPA
me ha hecho comprender que de lo que se trata es de desarrollar lo más
integralmente todos los tipos de inteligencias que laten en nosotros.
En este sentido, creo necesario que ubique
de que manera cada uno de los tipos de inteligencia son importantes para ser un
buen alumno de la UnADM. Por ejemplo,
para sacarle el mayor provecho a los videos y realizar nubes de palabras es
necesario contar con inteligencia visual-espacial, el aprendizaje entre pares
exige estrategias relacionadas con la inteligencia interpersonal, hasta el
espacio en el que estudiamos y la disposición de nuestro cuerpo (cuestiones que
revisamos al hablar de nuestros hábitos de estudio) son importantes y, por lo
tanto, también hay que desarrollar nuestra inteligencia corporal-kinestésica.
Considero que mis resultados en el test de
inteligencias múltiples obtuve buenos resultados: tuve una muy buena puntuación
tanto en la inteligencia lingüística como en la lógico-matemática y,
ciertamente, me encanta escribir a la vez que resolver acertijos y problemas
matemáticos; obtuve una buena puntuación en las inteligencias en las
inteligencias visual-espacial, naturalista, intrapersonal e interpersonal y,
sin lugar a duda, me encanta pintar y dibujar, disfrutar de la naturaleza y
caminar al aire libre, trabajar en equipo y, por supuesto, meditar y conocerme;
resultados más bajos obtuve en las inteligencias cinestésica-corporal y musical
e, indudablemente, es muy importante que no las descuide.
Retomando la infografía de esta actividad,
vale la pena que recurra a audios para el aprendizaje y que exponga “de pie, en
movimiento y con ademanes”, prácticas que indudablemente mejoraran no sólo mi
aprendizaje sino mi labor docente.
Quiero concluir con la siguiente reflexión:
antes creía, como nos inculcaron desde pequeños, que tenías que especializarte
en una sola cosa y ser el mejor en ella, desatendiendo a todas las demás; en
este sentido, suponía que una persona buena para la poesía era mala en
matemáticas, que un buen deportista era insensible al arte, que un científico debía
tener problemas para relacionarse con los demás.
Mi labor docente y mi crecimiento como
persona me han enseñado que es importante desarrollar todas las facetas de nuestro
ser y que, por ejemplo, un buen músico puede mejorar su desempeño pintando un
poco, un buen futbolista no haría mal en practicar regularmente el ajedrez y,
en relación con nuestra pasión, un buen matemático o biólogo harían muy bien en
estudiar Historia y aprender a contar relatos.
Los sabios del Renacimiento ya nos enseñaron
a ser grandes siendo hombres íntegros.
¡Ánimo queridos compañeros de camino!
Roberto Carlos Garnica.
Excelente comentario maestro. Entre lineas puedo observar que coincidimos que un docente en su acción de enseñar como de aprender( en su condición de dicente) debe procurar desarrollar una mirada holística que le facilite los elementos indispensable para ser multífuncional. Saludos espero no perder contacto con usted
ResponderEliminar¡Saludos y gracias por sus comentarios!
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